Según los estatutos de la hermandad, y así lo menciona el párroco del momento D. Pablo Rodríguez, "ya había una gran devoción hacia la Virgen de la Soledad en nuestro pueblo". Así lo demuestra la mención de que entre los cuadros que había en la antigua parroquia estuviera el de la Soledad. Por otra parte, la devoción a la Virgen de la Soledad es un culto muy extendido en toda la geografía castellana, raro es el pueblo que no tenga una imagen de la Virgen en su advocación de la Soledad. El empeño del sacerdote hace posible la erección de esta hermandad, creada originalmente para las mujeres en exclusiva, ya que debemos recordar que la hermandad de las candelas era exclusivamente para hombres.
Los estatutos nos dicen que después de muchos años de actividad, se acuerda con los beneficios obtenidos por la actuación de los dos coros de señoras de la Sagrada Familia, comprar una imagen de Nuestra Señora, y así se hace en 1929, siendo adquirida en los talleres del imaginero Carlos Ponti, situados en Madrid en la calle del Almirante.
La imagen, tras una estancia en el Refugio donde es debidamente vestida, llega a la población el día cinco de abril de 1930, "celebrándose una gran fiesta para la ocasión y no dejando de lanzarse vivas a la Virgen de la Soledad desde la actual estación de San Fernando hasta la iglesia". Asimismo se nos dice que al día siguiente se forma una junta provisional al frente de la Condesa de la Lisea, para desarrollar unos estatutos que agrupen una hermandad alrededor de esta imagen, dándose autorización y aprobándolos en el mismo año.
La hermandad tiene un gran empuje, así se hacen rifas, festivales y se pide limosna para comprar los distintos ajuares de la Virgen. Igualmente la hermandad se ocupa de las honras fúnebres de las hermanas difuntas.
Por unos estatutos sabemos que esta hermandad anteriormente estuvo vinculada a la Hermandad de Jesús del Perdón, en la cual las mujeres tenían como única misión "portar la luz durante la procesión".
Por desgracia, al igual que pasó con las otras imágenes durante la guerra civil, es pasto de la llamas, por lo que se decide la compra de otra imagen y esta vez se encarga al artista valenciano Rafael Grafiá y la cabeza de la imagen a un artista madrileño. La imagen llega a San Fernando el 25 de marzo de 1944. Esta es la imagen que podemos ver en la actualidad en la Parroquia de la Purificación y que sufrió una amputación en altura al no entrar en su actual altar bajo el coro de la iglesia.
En la actualidad la hermandad va recuperando el empuje de años anteriores, así se ha procedido a la restauración de la imagen y del manto procesional, de diversos arreglos en el paso y de la compra de nuevos ajuares para la imagen.
Tras una reciente restauración se informa a la hermandad de que, aunque su compra se haya hecho en la actualidad, la imagen es anterior, posiblemente de una escuela andaluza del siglo XIX, a tenor del recogido del pelo de la Virgen en un moño y tallado en la misma cabeza.
La imagen de extremada dulzura apenas deja entrever el sufrimiento de haber visto morir y enterrar a su hijo. La soledad llena su alma, la profecía del anciano Simeón ha llegado al fin. "A ti, mujer, una espada te atravesará el alma". De los siete dolores de María, este es el último, el de su Soledad, y así queda representado en el corazón traspasado por siete espadas que la virgen lleva en su pecho.
Es una imagen de vestir, es decir, sólo están talladas las partes visibles, cabeza y manos, el resto del cuerpo es una bastidor de madera de cedro que forma el cuerpo de María. La imagen puede resultar desproporcionada, por el problema del corte que tuvo para poder ser instalada en el bajo coro.
Viste María hábito blanco bordado en oro y pedrería. El manto de terciopelo negro bordado es un manto de camarín, por lo cual sólo tiene bordadas las partes visibles. Se completa la imagen con la primera corona que tuvo, aunque bañada en oro para evitar su desgaste y eliminar la suciedad acumulada por el paso de los años.
Estandarte de terciopelo negro, bordado en oro. En la parte delantera figura la imagen de Nuestra Señora, pintada sobre lienzo con óleos, rodeando toda la imagen una serie de bordador en oro, en realce según los gustos de la época. En la parte posterior podemos leer la inscripción bordada en oro "HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD - SAN FERNANDO DE HENARES – ECCE MATER TUA".
La traducción de las palabras en latín serían "HE AQUÍ A TU MADRE", en relación a la entrega que hizo Jesús desde la cruz a San Juan, como símbolo de entrega de su madre a todos los hombres.
Desde un principio la hermandad porta un escapulario negro con cintas moradas que representa a la Virgen de la Soledad de la Paloma, tan querida en todo Madrid. Actualmente se ha confeccionado otro en el que la imagen de La Paloma se ha sustituido por la foto de la imagen de nuestra virgen de la Soledad.
En Semana Santa la hermandad de la Soledad, junto a la de Jesús Yacente del Perdón y Purificación de Nuestra Señora, celebran la Procesión del Santo Entierro en la noche del Viernes Santo.
En mayo y con motivo de la festividad de San Fernando, igualmente junto con la anterior hermandad y la parroquia, organiza la procesión del Patrón.
En septiembre celebra la fiesta de Nuestra Señora el segundo domingo de septiembre.
